LA FUNCION de fin de curso


La Función de Fin de Curso





Una niña disfrazada de mariposa subió por las escaleras del escenario, las alas se abrieron, batiendo por el aire de soberbia, que respiraba.

- ¡Miserables alas!, ¡ridículas! ¿quién os ha mandado abriros? -pensó y la inseguridad la convirtió en un pavo real con alas de ingratitud, emprendiendo un vuelo al orgullo, que cegado no veía el suelo.

Miró con desprecio a las compañeras de la función. - ¡están ridículas con sus disfraces de florecillas¡,¡yo, como actúo muy bien soy la protagonista!,- se dijo así misma.

En la escena principal, todo el mundo aguantaba la respiración, no tanto por la excelencia de la actuación de la vaporosa mariposilla, sino, por unas tablas del escenario que todos advirtieron que estando sueltas chirriaban. Miraban temerosos por si algunas de las rosas con belleza del alma, tropezaban, y a los tímidos capullitos de alhelí, que por los focos deslumbrados, se pudieran lastimar durante la exótica danza. Por otra parte, las margaritas que giraban sonrientes a las órdenes del sol, comenzaron a oscilar desprendiéndose de sus pétalos destellantes.

La mariposa inflada como un pavo, no quiso ver la verdad en las miradas de los espectadores, prefería engañarse antes que reconocer que era un embrión, aprendiz del oficio de actriz, que le quedaba muchas tablas todavía por aprender. Una tabla rebelde, que no estaba dispuesta a decir ni una mentira piadosa, se le enredó entre sus pies, divinamente moteados, la pobre mariposa, herida, sintió como sus alas se resquebrajaban al chocar contra el suelo rugoso, que creía desaparecido y no pudo evitar, estallar en un llanto sin consuelo.

El viento de la compasión, inspiró al resto de sus compañeras a improvisar un abrazo para salvarla del ridículo. Al sentirse arropada, la larva herida comprendió, que cuando experimentamos nuestras limitaciones y posibilidades, abrazamos la humildad; que nuestra mirada, como un capullo de bondad, experimenta una metamorfosis, que con la madurez se abrirá a la libertad, volando como una verdadera mariposa que cuidará de las demás como a ella le gustaría que la cuidaran.

Sostenida entre las ramas de todas pensó- “sabía que no era el final “- y voló dejando una estela.






Comentarios

Entradas populares de este blog

La verdadera historia del MAGO MERLIN II /El encuentro con el lobo, y la manada )

UNA HORA antes

La verdadera historia del MAGO MERLIN I (La mota de polvo)